A la hora de decidir el equipamiento de tu establecimiento gastronómico, ya sea una nueva apertura o un reequipamiento, enfrentarás una de las decisiones más críticas que como propietario (o consultor) te tocará en todo momento. Equipar tu emprendimiento es una de las partes más complejas; sino la más; a la hora de abrir y mantener un restaurante o casa de comidas.

Todos conocen y repiten la misma frase “lo barato sale caro”, pero al momento de decidir la compra más crítica de su negocio, muchos emprendedores suelen olvidar la misma. Es que es muy tentador lograr mejoras “aparentes” de precio en lo que uno supone la misma clase y calidad de equipamiento, pero por lo general, suele ser sólo eso: aparente.

En nuestro caso, tenemos mesadas de acero inoxidable que han soportado más de veinte años de trabajo, y siguen en pie como si nada. Si las comparamos con mesadas “baratas” de fabricación actual, la diferencia es apreciable y detectable al simple tacto: basta con levantarlas a mano y comparar el peso de unas y otras. Seguramente, la amortización de estas mesadas “baratas” debas considerarla en un plazo no mayor a tres años, sin duda no soportarán largos períodos de uso sin malograrse.

Dónde y qué debes comprar, no solo dependerá de tu presupuesto, también existen formas de calcular una compra inteligente y eficiente.

El caso más emblemático podría ser la elección del horno, donde la ecuación que se plantea es “Comprar el horno que necesito + el cálculo del crecimiento de la producción de los próximos dos años”.

De esta manera, queda claro que sub dimensionar equipamiento para lograr una mejora de precio, seguramente comprometa a futuro la producción y por ende, genere una nueva compra urgente para ampliar la capacidad de cocción. Nuevamente, otro costo oculto generado en la primer compra.

Por otra parte, también es importante entender las necesidades de tu emprendimiento gastronómico para así evitar despilfarros a la hora de comprar equipos y muebles innecesarios.

Existen dos errores recurrentes a la hora de tomar la decisión sobre qué equipamiento comprar. La principal; como ya mencionamos; es el desconocimiento de las cantidades mínimas versus. las proyecciones máximas de producción.

Pasando en limpio, la pregunta es… ¿Compro equipamiento mínimo y de menor costo? Una respuesta positiva a este interrogante no siempre es la mejor opción, pues el impacto del costo energético de este tipo de equipos se termina pagando en las facturas de servicios de gas o de energía eléctrica.

La contracara seria comprar un equipo con proyecciones sobradas de producción para tu emprendimiento gastronómico, ya que el equipamiento que no se utiliza al máximo también trae perjuicios de mediano y largo plazo. Por ello es importante calcular de manera adecuada y resolver de acuerdo a parámetros bien analizados, ya que en estos casos, la intuición al comprar puede ser el peor remedio.

Actualmente, con el desarrollo de la tecnología y la adopción de métodos y sistemas racionales de trabajo, no sólo se pueden evitar malas decisiones en la compra de equipamiento, sino además sumar una estrategia de crecimiento adecuada para tu emprendimiento. La utilización de hornos de tecnología combinada (control de calor y humedad) acompañadas de un abatidor de temperatura, nos garantiza un gran ahorro de energía, optimización de materias primas y contar siempre con una formula virtuosa de producción, además de eliminar tiempos muertos en la producción y evitar sobredimensionar personal.

Una receta a prueba de altos costos energéticos en su negocio.

Por Manuel Ausejo, chef asesor